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Misión Santo Ángel Custodio, Satevó de Batopilas
La misión de Santo Ángel Custodio se encuentra a 8 km al sur de Batopilas y a 398 km de distancia de la ciudad de Chihuahua. El templo llama la atención porque es la única edificación en medio de toda la barranca. Desde la ciudad de Chihuahua el trayecto cuenta con 325 km de carretera pavimentada y 73 km de terracería. Tiempo de recorrido: 8 horas y 30 minutos.
Misión Los Cinco Señores Cusárare (Guachochi)
Se encuentra enclavada en la sierra a 25 km al sureste de Creel por la carretera rumbo a Guachochi.
La iglesia se construyó en 1744. El lugar fue evangelizado por los frailes jesuitas, quienes en 1752 construyeron un templo de adobe al que llamaron Los Cinco Señores Cusárare. Primero fue dedicada a la familia terrenal de Jesús, y en 1761 la iglesia fue llamada Nuestra Señora de Belén. Actualmente se le conoce con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe. El cambio de nombre podría deberse a la ocupación de la misión por frailes franciscanos del Colegio Propaganda Fide, quienes la hicieron cabecera municipal en 1820.
La edificación ha sido restaurada en varias ocasiones. La torre fue reconstruida en 1970, la pintura roja que se encuentra en su interior es moderna, aunque mantiene motivos abstractos pintados por los propios tarahumaras.
En la iglesia sobresale la serie de 12 lienzos sobre la vida de La Virgen, de Miguel Correa. Además, en el templo destacan el tabernáculo del siglo XVII y las esculturas doradas de una virgen del mismo siglo, así como un San José más antiguo.
El Museo Loyola de Arte Sacro, anexo a la misión, se construyó con piedra y adobe, con mano de obra rarámuri, y alberga en sus salas 45 cuadros de los siglos XVI, XVII y XVIII, considerados tesoros de arte sagrado.
Misión San Ignacio de Arareco
Se encuentra a 235 km de Chihuahua, en el municipio de Bocoyna. Tiempo de recorrido: 2 horas y 30 minutos.
A cinco kilómetros de Creel se localiza la comunidad rarámuri de San Ignacio de Arareco, donde sus habitantes se encuentran dispersos en 20 mil hectáreas de bosque y se sitúan en una posición privilegiada de la Sierra Madre Occidental.
Arareco se estableció durante la primera mitad del siglo XVIII. El templo de tierra caliza cuenta con una sencilla decoración, que exhibe elementos originales como vasijas y platos con decoraciones geométricas, entre otros
Las danzas rarámuri son ceremonias llenas de significado, cuidadosamente ejecutadas. Tienen el poder de establecer comunicación con los dioses y de representar la vida de la tribu; son la motivación espiritual de costumbres y creencias. Por medio de las danzas se desenvuelve su cultura y en ellas expresan esperanzas, temores, anhelos y plegarias. Bailan para agradecer bendiciones o para alejar los maleficios y para evitar las enfermedades y el sufrimiento.
El baile tutugúri se ejecuta de noche y al amanecer se comen las ofrendas. Durante el desarrollo de la danza el canto del sacerdote se acompaña sólo de una sonaja.
Los matachines son los bailarines que actúan en las fiestas de la iglesia. Se distinguen por el brillante colorido de su atuendo, sus danzas son ejecutadas por un número par de bailarines, ocho o doce, acompañados de violines y guitarras.
Por otra parte, está la rarajípari, que es un juego de pelota muy común entre los tarahumaras. Es el acto colectivo más importante que llevan a cabo los hombres del grupo. Consiste en lanzar con el empeine una bola (komakali) hecha de raíces de encino y correr descalzos detrás de ella hasta alcanzarla.
Su religión está basada en los ciclos agrícolas y las ceremonias rarámuri se rigen por un calendario festivo en función de los ciclos naturales. A pesar de que con la evangelización los misioneros introdujeron el calendario litúrgico cristiano, los tarahumaras aún conservan rituales y tradiciones propias. A partir de esto, las fiestas se dividen en nativas y cristianas.
El ciclo festivo anual se divide en tres periodos: el de la Semana Santa, que llaman Norírobo, que inicia el día de la Candelaria (2 de febrero) y continúa hasta el Sábado de Gloria; el de Yúmari, que va desde la siembra hasta la cosecha, y el ciclo de Navidad o Invierno, llamado también de Matachines, que inicia el 24 de diciembre y concluye el 6 de enero (Día de Reyes).
FUENTE.
http://www.conaculta.gob.mx/turismocultural/guias/guia3_1.php
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